comunicados

Techos Seguros

covertechos seguros, una salida para mujeres

Comparte en facebook

Por Itxtaro Arteta Monteagudo , Animal Político

Comparte en whatsapp

En 2020, por el confinamiento por la pandemia hubo más denuncias de violencia familiar que nunca. ¿Qué opciones tiene una mujer para salir de una vida violenta? La sociedad civil ha creado una respuesta efectiva: el modelo de atención integral de los Refugios, con cero feminicidios en dos décadas y una reincidencia con agresores de 30% y en descenso.

Un refugio es mucho más que un techo seguro. Se complementa con un programa de atención psicológica, médica, jurídica y social por tres meses, y el modelo completo incluye otros dos espacios: las Casas de Emergencia, a dónde llegar cuando huyen, así sea de madrugada, y las Casas de Transición, para lograr la autonomía total e iniciar de nuevo. En el último año, la Red Nacional de Refugios abrió siete nuevas Casas de estas para reforzar el esquema.

Con el objetivo de dar a hablar no solo de los problemas de la sociedad, sino también de sus posibles respuestas, la Fundación Gabo promueve el Periodismo de Soluciones en Latinoamérica. Con su apoyo, Animal Político entrevistó a cinco mujeres que sobrevivieron violencia de género gracias a estos espacios y a más de 20 personas que trabajan en ellos para explicar qué es lo que hacen bien, que ha logrado una diferencia

Casas de Emergencia: el primer resguardo seguro para mujeres que huyen de la violencia

Nalleli Otilio recibió en la Ciudad de México la llamada de una asociación civil de Guerrero que pedía ayuda urgente ante un caso de violencia de género y comunitaria: una chica de 15 años con una bebé recién nacida necesitaba salir de su pueblo, en la sierra, y en cuestión de horas. Su madre, con otros dos hijos varones menores de edad, fue quien buscó apoyo e hizo el plan para escaparse del hombre que maltrataba a la adolescente y que formaba parte de la organización que tiene el control y dicta las normas de la comunidad. O salían en ese momento, o no lo harían nunca.

¿A dónde puede ir una mujer, con todo y su familia, si necesita escapar de una situación de violencia en su hogar?

El 67% de las mujeres que han sufrido violencia no sabe dónde pedir ayuda, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016.

La respuesta existe y ha surgido de asociaciones de la sociedad civil que han creado Refugios para mujeres. Pero los Refugios como tal son mucho más que un techo de urgencia, tienen reglas y un plan de atención que considera tres meses de estancia. ¿Cuál es la opción si solo hace falta salir huyendo y encontrar dónde dormir, un primer lugar dónde valorar su propia situación de peligro y pensar en qué van a hacer a partir de ese momento con el resto de su vida?

Esos lugares se llaman Casas de emergencia y dan resguardo desde una noche hasta tres días, con todo lo que se pueda necesitar: cama, comida, ropa y artículos de higiene personal. Pero además, con una primera atención médica, psicológica y asesoría jurídica, para que la mujer sepa qué opciones tiene y empiece a decidir de qué manera quiere salir de esa vida de violencia.

Estas Casas son uno de los cuatro espacios que conforman el modelo de atención integral a mujeres víctimas de violencia que diseñó la Red Nacional de Refugios (RNR) y que fue aprobado por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) desde 2011; los otros tres son las Casas de Transición, los Centros de Atención Externa y los Refugios propiamente. Aunque solo los dos últimos están considerados para ser financiados por el Estado con presupuesto federal, que no desapareció ni se redujo en este gobierno, como aseguraron muchos candidatos y varios partidos en las pasadas elecciones.

En 2020, un financiamiento de la Unión Europea de 7.3 millones de pesos permitió la apertura de 8 nuevas Casas de Emergencia y de Transición de la Red de Refugios para concretar el modelo de atención completo en Aguascalientes, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima y Morelos, además de la Ciudad de México.

Primera atención, una puerta de ayuda

Los primeros Refugios para acoger a mujeres en México se crearon en los años 90, pero quienes trabajaban en ellos se dieron cuenta con el tiempo de que necesitaban cambiar dos cosas: que la ubicación fuera secreta, para que los agresores no supieran dónde ir a buscar a sus víctimas, y que entonces ellas necesitarían otro lugar que sí fuera público, donde supieran que podían llegar a pedir ayuda y resguardarse.

La directora de la Red Nacional de Refugios, Wendy Figueroa, cuenta a Animal Político que se enteraban de mujeres que después de salirse de su casa no tenían a dónde ir y terminaban quedándose afuera del Ministerio Público al que fueron a denunciar o en algún parque. Entonces lo primero que hicieron las organizaciones fue rentar un cuarto de hotel y quedarse con ellas, hacer la primera intervención y revisar sus opciones de irse con algún familiar, a otro estado o ingresar a un Refugio.

Así surgieron los Centros de Atención Externa, alrededor de 2003, que fue el primer año que desde el gobierno se empezó a dar subsidios a estas organizaciones, a través de la Secretaría de Salud.

Este es el único de los cuatro espacios que siempre tiene una ubicación y un teléfono públicos, porque son una oficina de primera atención, y también de seguimiento: si la mujer no está en riesgo extremo, si tiene dónde vivir o si ya salió de un Refugio, el Centro Externo es el lugar a donde acudirá a recibir terapia psicológica durante el tiempo que la necesite, a recibir asesoría si tiene un proceso legal abierto, o simplemente a que la orienten y acompañen para volver a tramitar documentos personales, buscar trabajo o hasta rentar un nuevo departamento.

Durante 2020, cuando el confinamiento por la pandemia de COVID-19 disparó la violencia intrafamiliar, la RNR atendió en total a 46 mil 514 personas, 39% más que un año antes, la gran mayoría a través de estos Centros. Aunque las oficinas tienen un horario, la línea telefónica es 24 horas y ahora también atienden por redes sociales, por lo que una tercera parte de esas atenciones fueron por estas vías.

Los Centros de Atención Externa son además donde se valora si la vida de una mujer corre peligro y tiene que ser resguardada, por lo que son la puerta de entrada a una Casa de Emergencia o a un Refugio.

Con esta idea de servir como acceso a otros servicios fue que en 2017 hubo una organización que les puso de nombre “Puertas Violeta”. Se trata de Alternativas Pacíficas, que fue la pionera en crear Refugios para mujeres en Nuevo León, pero que actualmente ya no pertenece a la RNR. Diseñaron este concepto con lugares efectivamente pintados de violeta para que cualquier mujer los identifique fácilmente. Abrieron la primera en el municipio de Apodaca (y no en Escobedo, como presumía como logro propio la exalcaldesa de esa demarcación y excandidata a gobernadora Clara Luz Flores), y hoy tienen ya siete en el área metropolitana de Monterrey. Entre 2019 y los primeros cuatro meses de 2021, las Puertas Violeta resguardaron en Casas de Emergencia a 493 mujeres.

Este fue el concepto que la Secretaría de Gobernación (Segob) prometió replicar en todo el país cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó que no se diera más dinero público a asociaciones civiles (orden que finalmente hizo una excepción con los Refugios). Sin embargo, el plan no funcionó: solo se abrieron cinco , sujetas a voluntad de los estados o municipios, a que se les asignara presupuesto local, personal voluntario o de otras dependencias, la mayoría no crearon refugios sino que se vincularon a uno ya existente de la sociedad civil, y finalmente han tenido que abandonar el nombre por no apegarse al modelo original.

Del enfoque centrado en la denuncia al centrado en la mujer

Cristina Alfaro vivió violencia extrema de su pareja hace ya 10 años. Le pegaba, lanzaba amenazas de muerte sobre ella y sus hijas, hasta que un día le rompió la boca. Fue a denunciar a su violentador pero la respuesta que encontró fue el descrédito.

“No sirvió de nada… Incluso cuando la estaba levantando (la denuncia), el ministerio público me decía: ‘ay, ¿está segura?, ¿de verdad? Ay, ¿pero no está exagerando?’… Estaba minimizando lo que él hacía. Incluso teniendo el teléfono ahí a un lado y llamándome él sin parar”, recuerda.

Esta actitud de hacerlas dudar de su propia intención de demandar a un hombre que es violento, el prejuicio de que a los pocos días se van a arrepentir y lo van a perdonar, se siguen repitiendo hoy en día, coincide personal de distintas asociaciones civiles entrevistado por Animal Político.

Sin embargo, el modelo de atención a la violencia de género de los gobiernos está centrado en la parte judicial y en que haya una denuncia legal.

“No les creen. Desde que llega la mujer al espacio y no le crees, pues oye, obviamente ella ya tampoco va a estar a gusto en ese espacio. Si no les crees y aparte empiezan con esto de ‘¿para qué va a denunciar si al rato va a regresar con el agresor?’, y empiezan todos estos estereotipos y tonterías, pues obviamente la mujer dice: ‘ay, ¿qué hago aquí?’”, señala Jonathan Villalba, director de la organización Creativería Social, que tiene los cuatro espacios del modelo en Morelos.

“Las instancias no dan el acompañamiento jurídico (…) ‘te digo cómo hacerlo, pero no voy contigo’. Entonces si de por sí el gobierno no te da la atención, y luego no vas acompañada o acompañado con un asesor, asesora jurídica, pues peor tantito”.

Óscar Yáñez, trabajador social de la RNR, es contundente en que la denuncia legal es un derecho, pero no un requisito para acceder a otros derechos. E incluso, que en la valoración de riesgo que se hace cuando una víctima llega a pedir ayuda, se analiza si ir ante la policía puede empeorar la situación, si su agresor tiene contactos con autoridades, o si es miembro de la delincuencia organizada, porque una denuncia podría hacerla ubicable.

La asesoría jurídica en todo el modelo de las asociaciones civiles es un servicio que se da a la par que la atención psicológica y el acompañamiento de trabajo social.

Las mujeres tampoco tienen que quedarse si no quieren la primera vez que van a un Centro Externo o que terminan una noche en una Casa de Emergencia. La idea que mantiene el personal de estos lugares es que si ya dieron el primer paso de buscar opciones, es cuestión de tiempo, de su propio proceso personal, que se decidan a salir de esa vida. Por lo que, sin juzgarlas, les dan toda la información de las opciones que tienen y les ofrecen terapia psicológica para que, una vez que tengan bien identificada la violencia que sufren, den el siguiente paso en el momento en que estén listas.

“Hay muchas mujeres que no quieren ingresar a un Refugio. A veces ha sido tan fuerte la situación de violencia que han vivido que no quieren ingresar a Refugio, lo que quieren es retirarse totalmente del agresor”, explica Mayela Chávez, directora del Centro de Apoyo Opciones Dignas, de Coahuila.

“Muchas veces en este caso ellas solo quieren dos noches, tres noches, quedarse en una Casa de Emergencia mientras visualizan si lo que ellas quieren es un Refugio o lo que quieren es irse con familiares que se encuentran en otros estados o en otros municipios. (…) Es básicamente un tiempo de reflexión, o bien es un tiempo de sentirse seguras para tomar otras decisiones”.

Sociedad civil, al rescate de espacios de emergencia del gobierno

Casi al mismo tiempo que se estableció el modelo de atención de la Red de Refugios, en 2010 se crearon como estrategia gubernamental contra la violencia de género los Centros de Justicia para las Mujeres (Cejum), a cargo de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim). Además de que deben tener junto al Ministerio Público atención psicológica y trabajo social, sus lineamientos establecen que deben contar con un espacio de albergue temporal para quien llegue a pedir ayuda y no pueda regresar a su casa ni tenga a dónde ir, es decir, el mismo concepto de Casa de Emergencia.

Pero en la práctica, ni todos tienen este espacio, ni los operan aunque los tengan, y lo peor, es que funcionan con horarios del Poder Judicial. Durante la pandemia, cuentan activistas, se notó mucho que estos servicios estaban cerrados y subió la demanda de Casas de Emergencia. Ha sido la sociedad civil quien ha salido al rescate de esa obligación de dar un lugar seguro en los primeros días.

Así le pasó a la asociación Con Decisión Mujeres por Morelos. Su directora, Ana María Gutiérrez, recuerda que cuando se abrió el Cejum en el sexenio pasado, la directora del DIF dijo que ya tenía muchas cosas que atender y no tenía capacidad para tener habilitados con sábanas, requerimientos básicos o personal de planta los cuartos de refugio temporal.

“Entonces pregúntame quién atiende, quién equipó, quién les tiene ahí cosas: las asociaciones civiles. (…) La misma directora del Centro de Justicia te hablaba: ‘van a ingresar ahorita una familia, por favor manda a alguien’. Obvio no tenemos dinero para estar pagando una persona ahí todo el tiempo, pero sí teníamos la manera de mandar de aquí una enfermera ya capacitada y decirle ‘oye, llega una familia, atiéndela’. Y entonces esa familia ya podía ingresar ahí y estar 24 o las horas que necesitara, cuidada. Y ya le empezábamos a hablar del Refugio, etcétera, al mismo tiempo empezaba ya todo el mecanismo del Centro de Justicia, que denunciara”, explica.

En Chiapas ha pasado algo similar, relata Irene Balcázar, de la asociación Por la Superación de la Mujer, y al final lo que siempre pasa es que la policía les llama para mandarles a las mujeres que necesitan un lugar de resguardo.

“El Cejum trabajan de 9 a 5 de la tarde, de lunes a viernes; sábados y domingos no, días festivos no, aparte está súper lejísimos de la ciudad, el transporte las deja a orilla de carretera y tienen que caminar como un kilómetro y medio, no hay árboles, es un solazo impresionante, nosotros acá manejamos de 38 a 40 grados, es un calor impresionante, entonces ¿cómo pretende el gobierno brindar una atención así? Las violencias no son de lunes a viernes ni en horarios. (…) Lo único que les ofrecen es agua o café, y aunque la usuaria esté denunciando 3, 4, 5 horas ahí”, reclama Balcázar.

Ella coordina una Casa de Emergencia de sociedad civil que empezó a operar apenas en diciembre pasado. Calcula que de cada 10 mujeres que han pasado en estos meses, solo una ha regresado a su casa con el agresor, dos han emprendido el proceso de atención que les ofrecen pero de manera externa, y las otras siete, la gran mayoría, ha optado por ingresar a un Refugio después de que se les explica que tienen esa opción para estar ahí tres meses, sin ningún costo.

Del primer resguardo a un lugar seguro

La Casa de Emergencia a la que llegó hace unos meses la chica de Guerrero con su mamá, sus hermanitos y su bebé, fue la primera que creó la Red de Refugios, en 2013, en la Ciudad de México.

Su ubicación no se puede dar por seguridad, ni a las propias usuarias, para evitar que en la confusión del momento en que huyen y por presiones del agresor o la familia vayan a revelar a dónde van. Para llegar ahí, la Red envió un Uber, empresa con la que hizo un convenio en 2020 para facilitar viajes de urgencia, del que solo se recibió un mensaje con las placas, pero no la dirección de destino. En el año de la pandemia, la organización rescató a 40 mujeres a las que de plano fue a buscar con traslados como este, un 300% más que un año antes.

Al llegar al destino, hay un vigilante las 24 horas. En la planta baja de la Casa hay una pequeña cocina y una lavadora, por si hace falta. Al subir la escalera, dos habitaciones, una con dos camas matrimoniales y otra con una y un sofá cama. Para que la mujer o familia refugiada se distraiga, ya que durante su estancia no podrán salir, cuentan con televisión que solo tiene servicio de entretenimiento, y no canales para evitar que vean noticias, por ejemplo, que causen más estrés.

También hay una oficina donde se almacenan los productos básicos que pueden necesitar y se les da la atención que necesiten. Ahí está Nallei Otilio la trabajadora social, un área clave porque da acompañamiento, que a veces implica solo contar con alguien que ya sabe cómo hacer las cosas o que puede resolver situaciones cuando ellas no pueden ni pensar.

Con la familia que venía huyendo de Guerrero, además de que se mantuvo en contacto por teléfono desde el Centro Externo, la recibió en la Casa de Emergencia y se quedó ahí todo el tiempo.

Aunque dejaban todo atrás, sí tenían a donde ir, ya que el papá de la adolescente vive en un estado del norte del país, y por ello solo necesitaban llegar a la capital a un lugar dónde poder dormir y tomar un avión. A Otilio le tocó acompañar a la familia al aeropuerto, ver que la bebé fuera registrada para poder viajar en brazos, resolver el hecho de que las pocas pertenencias que pudieron sacar no venían en maletas sino en costales y había que encontrar el modo de que la aerolínea aceptara documentarlo como equipaje.

Estos casos en los que sí tienen a dónde ir, también son la minoría, aclara Otilio, ya que las redes familiares suelen estar debilitadas y alrededor del 70% de mujeres opta por ingresar a un Refugio, el siguiente paso en este camino para salir de la violencia doméstica, del que se hablará en la próxima entrega.

Casas de Transición: la última parada antes de reiniciar una nueva vida sin violencia

Georgina ingresó a un Refugio después de escapar por segunda vez de una situación de violencia. Primero, de un marido que le prohibió trabajar, la golpeaba y cometió actos inapropiados con su hija. Y después, cuando dejó a su pareja y volvió a la casa de su familia, su hermano se convirtió en su nuevo agresor, tratando de controlar su vida, insultándola y maltratándola, al grado de burlarse de ella cuando anunció que lo iba a denunciar, porque le dijo que nadie le iba a hacer caso si no traía marcas de golpes.

A Gina ya le había fallado su propia familia. ¿A dónde ir cuando saliera del Refugio? En los tres meses de su estancia ahí recuperó la autoestima y comprendió que ahora tenía que enfocarse en ella misma. Pero no había tenido un empleo desde 2013 y sus pocas pertenencias las había perdido o vendido. La pregunta que se hacen muchas como ella cuando llega el momento de egresar es ¿y ahora qué hago?

Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios, dice que nunca se le va a olvidar la respuesta que daban algunas mujeres cuando después de haber pasado por los tres meses de resguardo y atención a víctimas de violencia familiar que dan estos espacios, regresaban con el hombre que las había agredido.

“Aún sin conocerse, coincidían: ‘es que una realidad es muy distinta lo que vivimos en el Refugio, a lo que vivimos cuando salimos; ustedes en el Refugio nos tienen súper bien, vemos todos nuestros derechos, vemos todas nuestras potencialidades, pero cuando salimos nos enfrentamos a la realidad, una realidad donde no hay un empleo digno, una realidad donde no me permiten salir por mis hijos e hijas, una realidad donde no puedo pagar una renta, y donde realmente tengo que regresar a esta dependencia’. Y esa fue una sacudida muy fuerte”, explica.

En México, el 26% de las mujeres no tiene ingresos propios, en comparación con el 6% de hombres que viven esto, lo cual las hace dependientes y las pone en una posición vulnerable, de acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Por eso las organizaciones sociales que tienen refugios empezaron a plantearse desde hace años que hacían falta otros espacios intermedios entre la protección que daban y el momento en que las mujeres pudieran reiniciar su vida, insertarse nuevamente en la sociedad y, sobre todo conseguir su autonomía total: esos lugares son las Casas de Transición.

Aunque están consideradas en el modelo de atención integral de los Refugios desde 2011, junto con las Casas de Emergencia y los Centros de Atención Externa, la falta de presupuesto ha provocado que no se puedan materializar y las pocas que han abierto, después de un periodo se ven obligadas a cerrar.

El año pasado, la Unión Europea financió un proyecto de la Red Nacional de Refugios para abrir seis Casas de Transición, dos de ellas en un modelo mixto donde la mitad de la construcción se utiliza como Casa de Emergencia; creó otra nueva y está por empezar a funcionar una más que combina ambas funciones. Con esto, la Red operará un total de 17 de estos espacios, además de los 75 Refugios y Centros Externos afiliados en 21 estados.

Un ensayo de su nueva vida

La idea de estas Casas es empezar a poner en práctica todo lo trabajado en los tres meses de estancia en el Refugio. Quienes entran ya tienen su plan de vida trazado y un trabajo o proyecto autogestivo para subsistir. La parte más pragmática que les resuelve la asociación es que durante un periodo no tengan que preocuparse por la renta, y así puedan capitalizarse y organizar sus finanzas para volver a empezar.

“Una Casa de Transición, o casa de medio camino, como se le dice en otros países, es una casa donde ellas pueden vivir entre 4 hasta 6 meses, no van a tener que pagar una renta ni servicios. Pero sí van a adquirir el compromiso de hacerse responsable de sus hijas, de tener un empleo que les permita la independencia económica… Es como un ensayo de cuando ya tengan que estar viviendo totalmente solas”, resume Mayela Chávez, del Centro de Apoyo Opciones Dignas de Coahuila, que opera una desde hace tres años.

Allá, como en todo el norte del país, explica, puede ser que consigan fácilmente un trabajo en las maquiladoras, pero los sueldos son bajos, así que en esta nueva etapa tienen asesorías de finanzas personales para aprender bien a hacer un presupuesto y administrar un hogar, porque algunas mujeres se casaron con hombres que les dijeron que no trabajaran y nunca habían ganado su propio dinero.

Animal Político visitó una de estas nuevas casas mixtas de la RNR, que se ubica en Morelos, con capacidad para seis mujeres con sus hijas e hijos. Una guardia cuida la seguridad y registra las entradas y salidas, tanto de visitas, personal de la Red, como de las mujeres que estén ahí alojadas en ese momento.

Ser usuarias de estos lugares todavía les implica ciertas normas, aunque ya no tan específicas como las de un Refugio. El reglamento que firman, primero que nada, enuncia sus derechos, desde el uso de todas las áreas, hasta recibir un trato digno y la libertad de irse cuando lo deseen.

Otras cuestiones son mantener una convivencia respetuosa con quien comparten casa y no introducir bebidas o drogas, ni volver a tener contacto con su agresor mientras vivan ahí. Entre sus responsabilidades, está desde proveerse ya de los insumos que necesiten y cuidar de sus hijos y su propia salud, hasta el compromiso de seguir con las terapias al menos una vez al mes o las que ellas consideren que necesitan.

Uno de los requisitos para entrar es también abrir una cuenta bancaria para sus ahorros, porque ahí solo pueden tener dinero para necesidades básicas y porque capitalizarse es uno de los objetivos.

Las habitaciones son muy similares a las de los Refugios, con dos literas para que puedan dormir cómodamente la mujer y sus hijos e hijas en caso de que los lleve. Solo están separadas en el primer piso las que son para Transición y en la planta baja las de Emergencia, y no deben de convivir entre las usuarias de una y otra porque se encuentran en momentos distintos de su proceso de superar la violencia.

Por ello, la cocina tiene un horario específico para que no se vayan a cruzar. Ahí los estantes están divididos en dos: la parte que es para las de resguardo temporal se encuentra proveída por la organización, mientras que las que están en el camino de recuperar la autonomía llevan sus propios productos.

Hay un área para actividades infantiles con cuentos y juguetes, pero en el caso de quienes están en Transición, los niños no pueden quedarse ahí mientras su mamá sale a trabajar, porque parte de la idea es que ya consigan organizar dónde o con quién van a dejarlos.

Hay también una computadora, pero su uso solo es libre para las de Transición. También pueden ya tener teléfono celular, con la consigna de no revelar la ubicación para proteger a las otras. Ellas sí pueden entrar y salir sin estar acompañadas, solamente dando aviso y hasta las 8 de la noche, el único horario que tienen ahora, mientras que el resto del día ya queda a cargo de lo que ellas mismas organicen o necesiten.

“En la casa de transición prácticamente estamos ahí como un espejo si ellas nos quieren mirar, pero ellas salen, hacen, construyen, y si tienen algún obstáculo se acercan con nosotras”, resume Figueroa.

El seguimiento psicológico y de cómo va su plan de vida se hace en el Centro de Atención Externa, la oficina de ubicación pública donde inicia el camino de las mujeres para salir de una vida de violencia, y es también donde pueden seguir yendo a terapias o asesorías incluso después de dejar también la Casa de Transición, por lo que el contacto con las asociaciones puede seguir por un año o más.

Más mujeres entran y menos reinciden en violencia

En todo el país hay nueve Casas de Transición. Con la apertura de las nuevas casas, la RNR notó que aumentó 15% la cantidad de mujeres que cuando llegaron buscando ayuda, decidieron ingresar a un Refugio, sabiendo que al salir tendrían esta opción extra para vivir.

Además, el porcentaje de quienes vuelven con la pareja que las violentaba después de egresar, que era de 30% históricamente en los Refugios, ha bajado a la mitad.

“Lo que hemos registrado del 2020 a la fecha es que sólo el 15% de las mujeres que salen del refugio regresaron con el agresor. ¿Por qué?, porque dentro de su proyecto tenemos ya la posibilidad, que a mi me parece maravillosa, de decirles: dentro de tu proyecto de vida, si no tienes redes de apoyo, tienes nueve Casas de Transición a las cuales puedes ir”, dice satisfecha Figueroa.

O si no hay Casa en ese estado, también han ayudado a quienes lo necesitan a pagar una renta por dos o tres meses y equipar con lo básico ese nuevo hogar.

“Esto hace que las mujeres identifiquen que no tienen que depender de, o regresar”, asegura.

La idea de las Casas de Transición existe en varios países del mundo, aunque con otros nombres, como “casas de medio camino” en algunos sudamericanos como Argentina. Esa definición surgió de organizaciones que dan un techo a personas en situación de calle mientras logran reintegrarse a la sociedad. Surgieron como opción también para mujeres en los mismos lugares donde nacieron los refugios: Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Canadá y Australia, en los años 70.

En España se llaman “pisos tutelados”, pero en lugar de casas comunitarias, son departamentos individuales por familia, también con reglas y supervisión de especialistas.

En la Ciudad de México hubo un intento para proveer de viviendas a mujeres sobrevivientes de violencia egresadas de un Refugio, lanzado en 2008 por el entonces jefe de gobierno, Marcelo Ebrard.

Sin embargo, Figueroa asegura que este programa de inserción social fracasó porque no hubo el acompañamiento y seguimiento que sí se hace desde la sociedad civil, así que hubo casos donde los agresores ubicaron y fueron a buscar a las mujeres e incluso terminaron viviendo ahí con ellas nuevamente.

Una inversión mínima que no ha asumido el Estado

Este avance en la consolidación del modelo que se ha logrado con financiamiento de la Unión Europea fue por tan solo 7.3 millones de pesos, que es más o menos lo que suele costar un Refugio y un Centro de Atención Externa, y representa menos del 2% de los 405 millones que el gobierno federal reparte anualmente para subsidiarlos. Además alcanzó para crear un “Apoyo Violeta”, un financiamiento para 100 mujeres que presentaron un proyecto de autogestión económica.

La reforma a la Ley General de Acceso de Las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia que aprobó en marzo la Cámara de Diputados, propone abrir un Refugio en cada municipio del país, dice que si esto no es posible, entonces sea una Casa de Emergencia o de Transición. A Figueroa le parece que esto se aprobó sin tener claro qué es cada una y cómo funciona el modelo integral, y lamenta que como siempre, lo que queda en el aire es si se va a garantizar que haya presupuesto.

Mayela Chávez, de la Casa de Transición de Coahuila, calcula que el costo de tener este último eslabón del modelo es de una décima parte que lo que cuesta un Refugio. No solo porque ya nada más hay que pagar renta y no los insumos de las usuarias, sino porque también el personal es mucho menos: de 25 personas trabajando en los otros espacios, aquí ya solo son dos, ya que el acompañamiento que se mantiene lo toman en el Centro de Atención Externa.

Figueroa agrega que si el Estado quisiera, podría darles en comodato inmuebles recuperados del crimen organizado, algo que ya se ha hecho en el pasado, y el financiamiento del resto de necesidades sería mínimo.

En Morelos, además de la que abrió la Red, hay también una nueva Casa de Transición de gobierno, que gestionó el Instituto de la Mujer. La secretaria técnica, Claudia Rivera, detalló en entrevista que se creó como prueba piloto y consiguieron en 2020 que el Congreso local destinara un millón de pesos de presupuesto. Abrió en los últimos cuatro meses del año y ha recibido a seis familias, que lograron sus condiciones ideales de autonomía. Sin embargo, a pesar del éxito, ya no se renovó la asignación del dinero y el Instituto la ha tenido que mantener con sus propios recursos.

“Nuestra Casa para que opere un año, tanto los servicios como la renta como todo, requiere casi 3 millones de pesos. Que pareciera no redituable para cinco familias durante tres meses, y luego otras cinco durante otros tres o el periodo que estén ahí, pero yo anotaría que la prevención te sale más barata que la atención. Si nosotras tuviéramos condiciones laborales, condiciones de vida para las mujeres que no pongan en riesgo su vida, las Casas de Transición no existirían”, enfatiza.

Por ahora, las mujeres tienen más opciones que nunca para salir del círculo de violencia doméstica. La Red espera que el financiamiento internacional pueda renovarse al terminar el año, o que poco a poco las organizaciones sociales de los estados donde hay nuevas Casas puedan hacerse cargo enteramente de ellas, y que no tengan que cerrar como ha ocurrido con otras.

Victoria, usuaria actual de la que opera la asociación Creativería Social en Morelos, agradece esta opción, sin la que no hubiera sabido qué hacer.

“Cuando yo estaba ahí (en el Refugio) pues les dije: ‘yo no tengo dónde ir, no sé con quién voy a ir, no tengo dinero, ¿cómo le hago?’. Bueno, pues ya me pasaron a la Casa de Transición. Pues ahí, dicen, puedes buscar trabajo, vas ahorrando”, cuenta.

Está trabajando en una pozolería. Presume que su labor no es vender la comida, sino que aprendió a preparar bien el pozole y es ella quien se encarga de hacerlo por las mañanas. Por eso, tiene como objetivo poner su propio negocio de antojitos, incluso con la otra mujer con la que actualmente comparte la Casa. Porque ahora está segura de que ellas solas pueden salir adelante.

“Le digo: no te preocupes, todo va a salir adelante. Vamos a echar ganas, a trabajar, y eso sí, a ahorrar un poco y a lograr lo que uno quiere. Si quieres ponemos un negocio, así vender algo, y sí se va a vender. Tenemos que ser exitosas. Todo lo que queremos hacer, sí se va a vender y sí se va a hacer. No vamos a echar pa’trás. Hay que decir que sí se puede”.

READ MORE
comunicados

ALIANZA A TRAVÉS DE LA APP SOSMEX CON EL OBJETIVO DE APOYAR A MUJERES EN SITUACIONES DE PELIGRO Y CREAR COMUNIDADES MÁS SEGURAS

  • -Avon une esfuerzos con Casa Gaviota y la Red Nacional de Refugios para brindar difusión, acompañamiento integral y especializado a mujeres que están viviendo una situación de violencias a través de la App SOSMEX.
  • -La Red Nacional de Refugios con el apoyo de AVON brindará compensación económica a 10 mujeres beneficiarias de sus centros de prevención, atención y protección que contactaron a la RNR a través de la App SOSMEX.
  • -Avon entregará un donativo a Casa Gaviota para la atención de 20 mujeres a través de la App SOSMEX.

Ciudad de México, 16 de junio, 2021. La violencia contra las mujeres sigue siendo una ocupación indispensable en las agendas de empresas, instituciones públicas, fundaciones y organizaciones de la sociedad civil. En México se reportan en promedio cada día 611 incidentes de violencia familiar, 160 víctimas de lesiones dolosas, 46 víctimas de violación y 10 asesinatos (feminicidios y homicidios dolosos), de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP)

El compromiso para erradicar la violencia de género implica la puesta en marcha de mecanismos que permitan a las mujeres encontrar herramientas de apoyo que garanticen orientación, acompañamiento y soporte los 365 días del año.

Avon, en su Promesa de Poner Fin a la Violencia Hacia Mujeres y Niñas, busca prevenir, educar y brindar acompañamiento a todas aquellas que viven esta situación, y con ello, hacer visible lo invisible, sensibilizando a la audiencia en toda su diversidad incluyendo a las juventudes con una voz preventiva, llena de inclusión y respeto.

Con el objetivo de combatir la violencia de género, Avon busca sumar esfuerzos con organizaciones locales y nacionales para financiar servicios de primera línea vitales que salvan vidas, y nos aseguren que las mujeres y las niñas serán comprendidas, apoyadas y tratadas de manera justa cuando busquen ayuda o denuncien un abuso.

Es así como Avon brinda soporte al esfuerzo de difusión de la App SOSMEX, una aplicación para acompañar a mujeres en situaciones de peligro que en conjunto con las organizaciones Casa Gaviota A.C. y la Red Nacional de Refugios A.C., unen sus fuerzas, conocimientos y experiencias para dar acompañamiento integral, especializado de manera inmediata a las mujeres que están viviendo una situación de violencia.

“Avon identifica constantemente iniciativas diferentes e innovadoras que proporcionan esa atención que se necesita en el contexto de la violencia de género que se vive en el país, para ofrecerle a las mujeres diferentes alternativas de apoyo y acompañamiento, por eso es que decidimos hacer la difusión de la App SOSMex, porque vemos el impacto positivo que puede tener, además de que creemos en este tipo de iniciativas implementadas por expertas en el tema. Como parte de estas acciones de apoyo, en febrero de este año entregamos un donativo de $5,183,717.00 de pesos a 7 fundaciones que contribuirán a erradicar la violencia hacia las mujeres, beneficiando a más de 70,000 personas”, señaló Ingrid Espinosa, Coordinadora de Responsabilidad Social en Avon México.

SOSMex tiene como objetivo auxiliar a mujeres en situaciones de peligro por medio de la activación de un botón de emergencia, mediante cuatro formas:

  1. Sensor de movimiento.
  2. Presionando 5 veces el botón de bloqueo.
  3. Directamente desde la aplicación.
  4. Mediante atajos que pueden agregar a la pantalla principal

Al activar el botón, contactos de emergencia y vigilantes cercanos que utilicen la app (esta funcionalidad esta desactivada por motivos de seguridad) reciben un SMS de alerta con un link de ubicación en tiempo real.

Dentro de la App también hay diferentes herramientas de acompañamiento donde las mujeres usuarias tienen acceso a una atención especializada por parte de:

  • Casa Gaviota un Vuelo Sin Violencia A.C. La cual ofrecerá acompañamiento psicoemocional y asesoría legal de manera inmediata.
  • Red Nacional de Refugios, A.C. Con diversas opciones para proteger la vida e integridad de las mujeres, desarrollar planes de seguridad y promover su empoderamiento y autonomía de las mujeres.

“Avon, la Red Nacional de Refugios, A.C., SOSMex y Casa Gaviota A.C., hoy en un acto sin precedentes, nos unimos en un acto sororal y de responsabilidad social aprovechando la tecnología y la creación de aplicaciones que brinden una mayor seguridad para las mujeres con el objetivo de generar acciones que coadyuven a la erradicación de la violencia de género. Sororas todas” compartió Samantha Báez, Directora General y Cofundadora de Casa Gaviota AC.

Wendy Figueroa Morales, Directora General de la Red Nacional de Refugios AC compartió la importancia de articular alianzas entre diversos sectores y el impacto positivo que tienen: “Durante los 5 primeros meses del 2021, en la RNR hemos brindado acompañamiento integral gratuito a 19,144 mujeres, niñas y niños a través de nuestros espacios de prevención, atención y protección, así como línea telefónica y redes sociales. En mayo registramos que diariamente se comunicaron 37 mujeres solicitando apoyo a la RNR. Ante los altos índices de violencias contra las mujeres en todas sus diversidades y etapas de vida para la RNR es indispensable extender sus servicios y atenciones para poder llegar a más mujeres que se encuentran siendo víctimas de violencias dentro y fuera de sus casas, siendo fundamental articular acciones a favor de los derechos humanos, como lo es la alianza con la App SOSMex, con la cual buscamos generar una cultura de prevención y brindar de manera gratuita opciones reales de atención integral especializada y mecanismos de protección”.

Actualmente la App SOSMex cuenta con más de 60,000 personas usuarias activas; 84.3% mujeres y 15.7% hombres, siendo las siguientes ciudades donde hay más usuarias/os: Ciudad de México con 33%, Estado de México con 30%, Nuevo León con 17%, Jalisco con 14% y Puebla 6%. Sobre las edades de las personas usuarias, el mayor porcentaje es de 18 a 24 años con un 42%, seguido de un 25% de las edades 25 a 34 años y un 14% de 35 a 44 años. La App SOSMex en 2020 tuvo 49,627 activaciones del botón de pánico de las cuales el 85% fueron atendidas por los contactos de confianza donde la principal causa de uso fue el acoso.

“Desde SOSMex nos llena de orgullo y felicidad que empresas como Avon volteen a ver a los emprendimientos sociales tecnológicos que nos unimos a la lucha para erradicar las violencias contra las mujeres y la defensa de sus derechos”, así lo expresó con mucha alegría Mónica Vargas Velasco, cofundadora de SOSMex. 

Como parte de las acciones con las que Avon buscará apoyar a mujeres que obtengan la atención que necesitan a través de la APP, estará entregando un donativo a Casa Gaviota AC por $130,000 para la atención de 20 mujeres a través de la App SOSMex. Este acompañamiento será a través del Programa de Atención a Mujeres en Situación de Violencia (PAMVI), el cual considera un mínimo de dieciséis sesiones terapéuticas para que las personas que viven violencia, tengan un proceso de transformación personal y herramientas para salir adelante.

También dará una aportación por la cantidad de $150,000.00 a la Red Nacional de Refugios AC (RNR) para brindar apoyo de compensación económica a 10 mujeres beneficiarias de sus centros de prevención, atención y protección que contactaron a la RNR a través de la App SOSMex y que a través del acompañamiento integral se identifique que se encuentran en situación de vulnerabilidad social y económica y que están siendo impactadas en sus ingresos y por lo tanto en su vida o, en su caso, la de sus hijas e hijos. 

Y finalmente, buscando que más mujeres conozcan, descarguen y utilicen la aplicación SOSMex, Avon apoyará con $12,000.00 para sus costos sin dejar de ofrecer todos los servicios y calidad, y con ello se estarán beneficiando a más de 1,000 usuarias. 

Con este tipo de alianzas, Avon, SOSMex, Casa Gaviota A.C. y la Red Nacional de Refugios, A.C. buscan impactar de manera positiva en la concientización y prevención de la violencia de género, para crear comunidades más seguras.

¡Juntas hacemos el cambio!

Daniela Razo
Comunicación Social
+52 55 5506 7774 comunicacion@rednacionalderefugios.org.mx

READ MORE
comunicados

PACTO FEMINISTA POR LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES, EN EL MARCO DEL PROCESO ELECTORAL 2021

Este 2021 las mujeres mexicanas seguimos viviendo en un estado de emergencia nacional que se ha exacerbado con la Covid-19, teniendo en los primeros meses del año más de mil 500 asesinatos de mujeres de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Ante la impunidad y el menosprecio que el Estado Mexicano ha mostrado a las graves violaciones que vivimos todas las mujeres y niñas, las feministas organizadas creamos un Pacto Feminista por los Derechos Humanos de las Mujeres en el marco del proceso electoral 2020-2021 para romper el pacto patriarcal y construir una sociedad más humana, digna y libre de violencias.

Por lo anterior, exigimos que las campañas electorales eviten el borrado de las mujeres y no atenten contra su libertad y derechos, eliminen el uso de estereotipos de género que denigren o discriminen a las mujeres, niñas y ancianas. Priorizando las leyes electorales, incluyendo la 3 de 3 en todas las candidaturas, que sólo han cumplido el 0.83% de los candidatos (Cimac Noticias). Igualmente exigimos a las mujeres y hombres que resulten electos priorizar que las agendas se centren en las mujeres y sus diversidades, promoviendo la participación horizontal de las organizaciones de la sociedad civil, ciudadanía y academia. 

Para garantizar los derechos humanos de las mujeres, es urgente que las personas electas en este 2021 legislen bajo los principios establecidos en el marco jurídico internacional y nacional, que a su vez promuevan la integración de gabinetes paritarios en los puestos de toma de decisiones dentro de los espacios políticos, laborales, sindicales, educativos y financieros, asegurando un Estado Laico, sin la intromisión de propuestas religiosas que trasgreden los derechos humanos.

De igual forma, para asegurar la igualdad sustantiva, la no discriminación y una vida libre de violencias es urgente la aprobación de presupuestos con perspectiva de género que contribuyan a la promoción de derechos humanos de infancias y mujeres en sus diversidades, pues cualquier acción o programa que no vaya acompañado de un presupuesto es demagogia.

Las violencias contra las mujeres imperan en todo el país, los límites territoriales no detienen los feminicidios, desapariciones forzadas y violaciones a derechos humanos, por eso, es imperante garantizar un Estado de derecho y un trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno. Es prioritario que las personas electas a cargos estatales y locales como alcaldías y gubernaturas diseñen e implementen políticas públicas con perspectiva de género, interculturalidad e interseccionalidad, teniendo como eje rector el cumplimiento de las Leyes estatales de Igualdad entre Mujeres y Hombres, de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia así como la instrumentación de mecanismos para evaluar las acciones de gobierno con indicadores para medir el cierre de brechas de desigualdad.

Como parte de la política pública para prevenir feminicidios y restituir derechos les solicitamos fortalecer y garantizar la operación de los mecanismos de protección para mujeres víctimas de violencias y, en su caso sus hijas e hijos como son los Refugios, Casas de Emergencia y de Transición, recordando que el 40% de los feminicidios sucedieron en los hogares (INEGI).

También pedimos la instrumentación de políticas alineadas con los convenios internacionales signados por México para abolir la prostitución, la trata de mujeres y niñas, la venta de niñas y adolescentes, los matrimonios infantiles y el alquiler de vientres, los cuales deben ser tratados como delitos, juzgados con perspectiva de género, así como la abolición de la explotación sexual, con una visión de progresividad y transparencia.

Lo anterior, aunado a un sistema de justicia integral capaz de atender y acompañar a las mujeres en sus diversidades, que permita la prevención, atención, sanción, erradicación de las violencias de género y reparación del daño, así como la garantía de no repetición.

Otra de las muchas problemáticas que el Estado ha invisibilizado, y que es apremiante atender, es la feminización de la pobreza que se ha reflejado en las brechas de desigualdad, por lo cual solicitamos fomentar programas de empleo y salario digno para todas las mujeres, que contengan iniciativas de licencia de ausencia laboral con apoyo económico ante situaciones de violencia de género, así como espacios laborales libres de acoso laboral, sexual y discriminación. 

Lamentablemente los espacios laborales no son los únicos que presentan carencia de seguridad y perspectiva de género, el sistema educativo mexicano  ha violentado a las mujeres, niñas y niños, en los últimos años se han registrado más de 5 mil casos de violencia sexual en las escuelas (SEP), por lo cual, exigimos programas de educación escolarizada y no escolarizada, para la promoción de la cultura para la paz, de la igualdad de género, la no violencia y nuevas masculinidades, en todos los niveles de la educación, que cumplan con la laicidad en la educación y eliminen propuestas que van en contra de los derechos ganados y las leyes nacionales, como el pin parental.

Solicitamos, promover la instalación de un Sistema Estatal y/o Municipal de Cuidados en el marco de la iniciativa legislativa que modifica el artículo 4to. Constitucional, en donde se establece el Derecho al Cuidado Digno y al Tiempo Propio, a través de la creación del Sistema Nacional de Cuidados; que contemple a infancias, adolescencias, personas dependientes con alguna discapacidad, enfermedad y personas mayores que lo requieran, así como a las personas cuidadoras, con recursos específicos para ello.

Requerimos que la 3 de 3 contra la violencia sea ley en todo el país; limitando incorporar a deudores de pensión alimenticia, hostigadores sexuales y agresores que hayan ejercido violencia de género.

Exigimos también, como parte de la agenda política de quienes queden electos/as garantizar los derechos sexuales y reproductivos de todas las mujeres, incluida la interrupción legal del embarazo de forma segura y gratuita en todo el país.

Así como la implementación de acciones desde el enfoque de género para la adaptación y mitigación del cambio climático.

Las mujeres y nuestros derechos no son temas coyunturales, por ello, desde las redes feministas y ciudadanía vigilaremos a los tres poderes del Estado y sus órdenes de gobierno para que cumplan instrumentos internacionales y leyes nacionales que garantizan los derechos humanos de las mujeres de todas las edades y condiciones, que habitan en el territorio nacional.

Frente Feminista Nacional, Las Constituyentes Mx, Mira-Pensadoras urbanas, Nosotras tenemos otros datos, Red de Género y Medio Ambiente, Red Nacional de Alertistas, Red Nacional de Refugios A.C.

Consultar Pacto Feminista por los Derechos Humanos de las Mujeres: https://buff.ly/2S4Nvby

READ MORE
home

Ciclo de Talleres Feministas 2021

Participa y sé parte de este espacio sororo y feminista donde podrás entrelazarte con diversas mujeres y construir acciones de bienestar individual y colectivo

Regístrate al módulo 1:

Sesión 1 (7 de mayo):

https://buff.ly/2PMMZOa

Sesión 2 (4 de junio) :

https://buff.ly/3uP6BQb

Registrate al módulo 2:

Sesión 1 (12 de mayo)

https://bit.ly/3vYqyF4

Regístrate al módulo 3

Sesión 1 (27 de mayo):

https://bit.ly/2QRayGi

Descarga el programa:

https://buff.ly/33cxYs8

READ MORE
comunicados

En el primer trimestre del 2021 las voces y los datos siguen pintando un año violento para mujeres, niñas y adolescentes

  • En el primer trimestre de 2021 la RNR atendió 10,208 personas, aumentando el 35% de mujeres, niñas y niños a quienes se les brindó atención y protección dentro de los Refugios, Casas de Emergencia y de Transición.
  • Durante enero y febrero del año en curso hubo un incremento del 69% en las llamadas de auxilio a las líneas de atención y orientación con relación al año pasado.
  • El 90% de los agresores son pareja o expareja de las víctimas y el 19% de ellos tiene vínculos militares o políticos, incrementando 1% en comparación al trimestre del 2020.
  • Cada día 40 mujeres se comunican diariamente a la RNR para pedir ayuda ante situaciones de  violencias machistas.

México enfrentó un año 2020 en donde el machismo y la impunidad cobraron la vida de más de tres mil mujeres, niñas y adolescentes. Uno de los años más violentos, en el cual, las violencias contra las mujeres tuvieron los índices más altos debido al confinamiento y la ausencia de estrategias integrales e intersectoriales del Estado mexicano para prevenir, atender y erradicar las violencias contra las mujeres y las infancias.

A un año de la pandemia por Covid-19 las vacunas comienzan a distribuirse lentamente y sin considerar a las mujeres defensoras de derechos humanos que colaboran en los “servicios esenciales” así considerados el año pasado por el gobierno en turno. Paralelamente a ello, todas las mujeres y niñas viven otra pandemia, una que no tiene vacuna y que tan sólo en los primeros 59 días de 2021 le arrebató la vida a 589 mujeres, niñas y adolescentes, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Enfrentamos una pandemia histórica que el Estado se niega a reconocer y atender de la perspectiva de género y los derechos humanos: Las violencias contra las mujeres y las niñas.

Al igual que durante el 2020, en los primeros tres meses del 2021 la Red Nacional de Refugios A.C. (RNR) ha respondido a esta doble pandemia, brindando acompañamiento, atención integral y protección especializada a 10,208 personas, de ellas a 6,596 mujeres, niñas y niños sobrevivientes de violencias a través de los Refugios y sus Centros de Atención Externa, Casas de Transición y de Emergencia integrantes de la RNR y 3,612 mediante las líneas telefónicas y redes sociales. Transformando la vida de miles de familias que han huido de sus casas ante las violencias machistas y la desprotección del Estado, como las siguientes voces testimoniales que nos comparten su experiencia dentro de los espacios de protección de la RNR.

“Me han brindado una ayuda completa, apoyo psicológico, moral, te sientes en un hogar en donde te cuiden. Eso me ha fortalecido. Doy gracias porque no sólo yo me salvé, también todas las mujeres que conocí en el Refugio” 

Voces Testimoniales RNR

“El más grande logro que he tenido es mostrarle a mis hijos un mundo diferente. Mi niña se comía las uñas, se quitaba el cabello, no tenía una vida estable y hoy está a un año terminar de estudiar derecho… Mi hijo el más pequeño, desde el kínder amarraba a sus compañeros, hacia muchas cosas. Al verlo ahorita, me pongo a pensar que si yo me hubiera quedado en donde estaba, mi niño sería igual que sus tíos, un matoncillo, un sicario…”

Las violencias y la impunidad no respetan límites territoriales, el machismo se extiende por todo el país, las entidades que reportaron mayores índices de solicitudes de apoyo de mujeres víctimas de violencia fueron la Ciudad de México (25.30%), Estado de México (24.92%) y Puebla (4.10%), dicho fenómeno puede atribuirse a que en gran mayoría las mujeres de la Zona Metropolitana tienen mayor acceso a redes sociales, líneas telefónicas, servicios de internet, aunado a que en diversas localidades del país las violencias familiares siguen normalizadas y justificadas por autoridades y las comunidades, limitando el acceso a pedir apoyo o denunciar.

A 12 meses que apareció la COVID-19 en el país, las acciones del Gobierno de México para prevenir, atender y erradicar las violencias contra las mujeres e infancias han sido precarias y desarticuladas, reflejo de ello son no solo los incrementos de violencias sino también las voces testimoniales de cientos de mujeres que acompañamos y que reflejan la realidad que se vive en México: las mujeres deben enfrentar además de la pandemia por COVID-19, las violencias machistas contra ellas y en su caso, sus hijas e hijos, a la impunidad y las violencias institucionales cada que buscan acceder a la justicia y seguridad, de enero a marzo del presente año se han comunicado 40 mujeres diariamente para pedir apoyo ante situaciones de violencias que ponen en peligro su vida. El 61% de las mujeres que se comunicaron a la RNR sufrieron violencia psicológica, el 39.25% física, 15% sexual y 13.17% manifestaron sufrir todos los tipos de agresiones. Tan sólo en el mes de marzo 5 de cada 100 mujeres reportaron haber sufrido intentos de feminicidio.

En el 90% de los casos el agresor de las mujeres fueron sus parejas, esposos o exparejas, incluso el 28% de ellos contaban con antecedentes penales por delitos como secuestro, narcotráfico, trata de personas, lavado de dinero, entre otros. Reflejo de la impunidad del sistema de justicia en México. Aunado a que las mujeres estaban impedidas a solicitar apoyo a las autoridades porque el 19% de sus violentadores contaban con vínculos militares o políticos, lo que les limita acceder a servicios de atención y protección ante la corrupción y arbitrariedades de las autoridades como lo refleja el siguiente testimonio de una de las mujeres residentes de Refugio:

“Se necesita protección, porque las autoridades no la dan, aunque te pongan una orden de restricción, esa persona les da un poco de dinero a los policías y se van. Realmente la protección no la tuve, sentí mucho miedo de que me pudiera quitar a mis hijos, a que me pegara, a un balazo, miedo a que nos subiera en un carro y no saber de nosotros y no tener las autoridades de tu parte para que ayuden y te apoyen”

Como se ha venido documentando, lamentablemente las infancias no están seguras en los hogares mexicanos, las violencias machistas también se perpetran en su contra, vulnerando sus derechos humanos y afectando su pleno desarrollo, el 26% de las hijas e hijos de mujeres que solicitaron apoyo a la RNR informaron haber vivido violencias durante el confinamiento, tres de cada 10 niñas y niños fueron violentados física y psicológicamente, dos de cada 10 vivieron violencia económica y cinco de  cada 100 sufrieron abuso sexual.

“No quería dejarme salir a trabajar porque siempre me minimizó y nunca le agradaba nada de lo que yo hacía, no me quería dejar salir por celos y decía que el lugar de la mujer era siempre en la casa. Al beber llegaba a golpearme y a mi hijo el mayor…Me encerraba en el cuarto con los niños para protegerlos, para cuidarlos dormía con mis hijos, dejé de dormir con él porque pasaba violencia sexual” 

El Estado y sus dependencias son indiferentes y omisos ante las violencias contra las mujeres; de enero a marzo tres de cada 42 mujeres que recibieron acompañamiento de la RNR ya habían pedido apoyo institucional, sin embargo, no habían recibido la atención necesaria, lo que refleja la incapacidad del gobierno para garantizar la vida y seguridad de las mujeres, niñas y adolescentes. El siguiente testimonio es una muestra clara de la revictimización y la falta de estrategias articuladas:

“La policía me llevó a una delegación para levantar una denuncia, en ese momento no me toman la denuncia y me enviaron a otra oficina y tampoco me reciben la denuncia, me dicen que no es ahí, eso me iba frustrando. Me armé de valor y les dije: Yo quiero mi denuncia en este momento… Por eso muchas mujeres no denuncian, porque sienten que no les hacen caso, sienten que están abandonadas por su gobierno. Te das cuenta que si tú no salvas tu vida nadie lo hará por ti. Yo recurrí a la justicia y no pasó nada”.

En la Red Nacional de Refugios A.C. hacemos un llamado urgente al Estado mexicano y porque no, también a todos los partidos políticos a que contemplen siempre y no solo en la coyuntura electoral, a las mujeres en todas sus diversidades y etapas de vida en el centro de su agenda, que extirpen el patriarcado y la impunidad de cada una de sus instituciones. 

Seguimos exigiendo al gobierno en turno y a las 32 entidades federativas que implementen acciones afirmativas que garanticen a todas las mujeres el acceso a la justicia integral y reparación del daño, el ejercicio de su ciudadanía y todos sus derechos humanos, lo que también significa fortalecer los espacios de protección y atención de las Organizaciones de la Sociedad Civil, quienes han estado en la primera línea de atención durante la doble pandemia, queremos hecho no discursos, México necesita que la agenda, las acciones y el presupuesto reflejen los discursos sobre el compromiso con la igualdad y por lo tanto, con el derecho a una vida libre de violencias para todas las mujeres y niñas.

¡Acciones, NO más simulaciones! ¡Por la Vida y la Dignidad de Todas las Mujeres y Niñas!

Atentamente 

Red Nacional de Refugios A.C. 

Ciudad de México, 21 de abril de 2021 

Contacto de prensa: 

comunicacion@rednacionalderefugios.org.mx 56.74.96.95 ext. 105 y 107 / Cel.5555067774   Facebook: /RedNacionaldeRefugiosAC Twitter: @RNRoficial Instagram: @redrefugiosmx 

READ MORE
comunicados

OSC FEMINISTAS PRESENTAN PROPUESTA DE REFORMA AL MARCO LEGAL DE LAS ÓRDENES DE PROTECCIÓN

  • La iniciativa propone reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia vigente, a fin de mejorar la accesibilidad de las órdenes de protección.
  • Busca evitar que la violencia de la que son víctimas muchas mujeres y niñas mexicanas escale hasta sus niveles más graves, como el feminicidio.
  • Recoge las experiencias que las organizaciones han tenido al trabajar con autoridades y mujeres y niñas en situación de violencia.

En conferencia de prensa, 22 organizaciones de 10 estados del país, presentaron una iniciativa de reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia vigente, la cual busca que el marco legal de las órdenes de protección contenga un estándar de protección que sea idóneo, conforme a las necesidades particulares de las diversas mujeres y niñas.

La metodología que utilizaron para construir la iniciativa, de forma colaborativa, parte de mirar las experiencias de las mujeres con las que han trabajado y sus diversas realidades, así como de un ejercicio de justicia abierta en donde, a través de mesas de trabajo con poderes judiciales, se construyeron, consensuaron y acordaron criterios para dictar órdenes de protección basados en las expectativas de justicia de las mujeres. Así, esta propuesta ciudadana desde los feminismos, surge de un proceso de co-construcción desde la experiencia de las mujeres y lo local.

Replantear la regulación de las órdenes de protección, desde una perspectiva intercultural e incluyente, cobra particular relevancia dado que, para las mujeres y niñas mexicanas, vivir libre de violencia es prácticamente un privilegio, y la pandemia ocasionada por COVID-19 profundizó la crisis ya existente. Así, quedarse en casa significó para muchas mujeres y niñas poner en riesgo su integridad y vida.

Las órdenes de protección son una herramienta efectiva para proteger a niñas y mujeres, pues permiten a las autoridades detener y prevenir rápidamente la violencia. Asimismo, son un mecanismo de protección que destaca del resto por tratarse de un mecanismo estatal específicamente diseñado para proteger a niñas y mujeres contra la violencia de género, y son especialmente útiles en circunstancias de urgencia, pues su sencillez agiliza la respuesta de las autoridades ante situaciones de violencia.

  • Tras analizar 110 sentencias con perspectiva de género, en el primer informe de la Red por la Ciudadanización de la Justicia #NoEsJusticia, encontraron que en el 69% de los casos, las y los jueces omitieron identificar las posibles situación o conductas de riesgo para las mujeres y, por ende, no dictaron las órdenes de protección necesarias.
  • De acuerdo con el informe (Des)Protección Judicial, durante la pandemia el 78% de los poderes judiciales no contemplaron las órdenes de protección en materia penal de manera explícita como parte de las funciones de impartición de justicia consideradas de urgencia.
  • Y el 81% de los poderes judiciales reprobaron en contemplar los mecanismos que tenían a su alcance para proteger a las mujeres en situación de violencia incluyendo a las órdenes de protección.
  • Por su parte, el Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra las Mujeres, expuso que, por cada 100 casos de violencia contra las mujeres, únicamente se dictan 13 órdenes de protección.

Si bien, a raíz de la reciente reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, publicada el 18 de marzo de 2021, se realizaron cambios trascendentales en el esquema regulatorio de las órdenes de protección en la dirección correcta, las OSC involucradas en este esfuerzo ciudadano colectivo destacan la necesidad de replantear la regulación de las órdenes de protección desde las experiencias que viven las propias mujeres, con el fin de asegurar que las órdenes realmente son accesibles para todas las mujeres y niñas, y evitar que la violencia de la que son víctimas muchas mujeres y niñas mexicanas escale hasta sus niveles más graves, como el feminicidio.

La propuesta de reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia presentada por las organizaciones feministas, en resumen, busca lo siguiente:

  1. Reconocer a las órdenes de protección como principales, autónomas y complementarias a otros mecanismos: Considera que son un derecho humano de todas las mujeres y niñas, que no está sujeto a la presentación de una denuncia, querella o demanda.
  2. Incorporar una mirada interseccional: Reconoce la autonomía, voluntad y capacidad jurídica de las diversas mujeres y niñas, a través de la obligación expresa de compartir información sobre las órdenes de protección en un idioma y formato pertinente para las mujeres y niñas indígenas, con discapacidad o en situación de movilidad.
  3. Incorporar el estándar del posible riesgo: Para dictar una orden de protección, basta que existan indicios de que la mujer o niña podría encontrarse en peligro ¡No es necesario que la vida de las mujeres esté comprometida, pues es precisamente esta situación la que las órdenes intentan prevenir!
  4. Facultar a los jueces calificadores y de paz municipales y a las autoridades de los pueblos o comunidades indígenas para emitir órdenes de protección, al tratarse de las autoridades más cercanas a las mujeres.
  5. Incorporar la figura de las órdenes de protección definitivas, que responden a aquellos casos en los que la violencia se ha manifestado por un periodo prolongado de tiempo y, por lo tanto, las mujeres o niñas requieren protección a largo plazo.
  6. Establecer cuatro directrices para que las autoridades evalúen el riesgo de forma integral, considerando el contexto de cada mujer o niña: las características, frecuencia y magnitud de la violencia; las necesidades específicas de cada mujer y niña que derivan de su situación particular; los factores sociales que pudieran incrementar su vulnerabilidad; así como las características del generador de violencia que podrían aumentar el peligro que este represente.

¡Por la construcción colectiva de una justicia feminista, con enfoque preventivo, participativo e incluyente!

Contacto prensa:

Cel./Whatsapp: 5555067774 comunicacion@rednacionalderefugios.org.mx
Facebook: /RedNacionaldeRefugiosAC Twitter: @RNRoficial Instagram: @redrefugiosmx

READ MORE
comunicados

Siempre hay una salida: una vía para cambiar vidas y erradicar la violencia de género

La violencia doméstica es una realidad cotidiana para miles de mujeres mexicanas. Según las cifras más recientes del INEGI, se estima que 7 de cada 10 mujeres han sufrido al menos un incidente de este tipo a lo largo de su vida, lo que da una perspectiva de lo grave de esta situación en México. Además, la pandemia no ha hecho más que agravar la situación en el hogar: de acuerdo con datos de la Red Nacional de Refugios (RNR), a lo largo del 2020, la atención a mujeres víctimas de violencia en casa incrementó un 44% y durante los 2 últimos meses del año, una mujer acudió en busca de refugio cada hora. Asimismo, la red estima que el 75% de las parejas de las mujeres son sus agresores. 

“Pensar en acciones para prevenir, atender y eliminar las violencias contra las mujeres es reconocer las desigualdades y discriminaciones históricas a las que se han enfrentado durante cada etapa de su vida, así como los obstáculos estructurales que les imposibilitan ejercer su ciudadanía como sujetas de derechos. Contar con opciones de conectividad gratuita sin duda mitigará el impacto económico que la COVID19 ha tenido mayoritariamente en ellas, con esto muchas mujeres podrán pedir apoyo en caso de necesitarlo, tener atenciones psicológicas o jurídicas desde casa; podrán fortalecer sus opciones de emprendimiento accediendo a diversas plataformas, sin duda se acercarán opciones reales acordes a las necesidades de las sobrevivientes de violencia”, afirma Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios, AC.

Diversos sectores, tanto públicos como privados, cada vez aportan con nuevas iniciativas, no solo para la protección de las víctimas, sino para la prevención de nuevos delitos que puedan aumentar las ya de por sí altas cifras violencia de género. 

Actualmente, los 75 espacios de protección y atención de la Red Nacional de Refugios, han acompañando de forma especializada a 30,822 mujeres, niñas y niños, ya sea restituyendo sus derechos, promoviendo su empoderamiento o creando proyectos de vida libres de violencias mediante recursos como atención psicológica, e incluso generando alianzas con compañías como YOTELCO+ para la entrega de 100 nuevas tarjetas SIM que les permitan no solo comunicarse ante una situación de riesgo, sino rehacer su vida a través de la democratización de servicios básicos de conectividad; todo de manera gratuita y con servicio móvil gratuito hasta final del año. 

En un mundo perfecto, no existe la violencia. Sin embargo, nuestro mundo parece estar lejos de ser perfecto, por eso cada pequeña acción para combatir el maltrato cuenta muchísimo. Nuestras 100 SIMS gratuitas no convertirán instantáneamente este mundo en el cielo, pero al menos pueden ayudar a 100 mujeres en riesgo a salir adelante. Estas mujeres tienen mucho que hacer en este momento, pero al menos no tendrán que preocuparse de pagar su servicio telefónico hasta finales de año”, comenta Helgi Pakholok de YOTELCO+

Visto desde la profunda y reveladora perspectiva de los datos, la violencia de género en México es un mal que, aunque las mujeres son las víctimas principales, es una responsabilidad que todas las esferas de la sociedad debemos asumir y ser partícipes para disminuir y erradicar la situación. Por tanto, cambiar y reflexionar acerca de nuestra acciones, puede significar un gesto invaluable para ayudar a una vida a salir hasta del peor abuso.

Si eres víctima de abuso o conoces a alguien que esté atravesando por esta situación, por favor acude a la Red Nacional de Refugios, siempre hay una salida.

Contacto prensa:
Cel./Whatsapp: 5555067774 comunicacion@rednacionalderefugios.org.mx
Facebook: /RedNacionaldeRefugiosAC Twitter: @RNRoficial Instagram: @redrefugiosmx

READ MORE
comunicados

ORGANIZACIONES ARTICULAN ACCIONES Y LANZAN APP PARA MUJERES VÍCTIMAS DE VIOLENCIAS DE GÉNERO

• Durante el 2020, la RNR brindó atención a 15,692 mujeres a través de sus líneas telefónicas, redes sociales y herramientas digitales.

• SOSMex, Casa Gaviota y la Red Nacional de Refugios lanzan herramienta digital para apoyar a mujeres en situación de violencias de género.

En México, las violencias contra las mujeres, niñas y adolescentes continúan en aumento y todos los días el machismo y la impunidad arrebatan la vida a más de 10 mujeres, niñas y adolescentes, además, cada hora se reportan más de 25 denuncias por violencias machistas, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Con el objetivo de acercar opciones de apoyo a mujeres diversas y hacer frente a las violencias patriarcales, la aplicación para celulares SOSMex en cooperación con la Red Nacional de Refugios A.C. (RNR) y Casa Gaviota, generan una alianza para informar, apoyar y dar opciones reales a mujeres víctimas de violencias de género, a través de una aplicación que brinda atención de forma gratuita, confidencial, con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género e interculturalidad.

Durante la pandemia por COVID-19, el uso de celulares y herramientas digitales para el apoyo a mujeres en situación de violencias machistas ha sido de suma importancia, reflejo de ello son las 15,692 atenciones brindadas vía telefónica y redes sociales por la Red Nacional de Refugios durante el 2020, significando un aumento del 31% en comparación al 2019.

Con base a ello, a través de esta herramienta digital, que estará disponible en sistemas operativos Android, Huawei e IOS, se busca facilitar el acompañamiento inmediato a mujeres en situación de violencias de género, gracias a esta aplicación podrán comunicarse de manera directa con la RNR y Casa Gaviota, a través de sus líneas telefónicas y redes sociales, con la finalidad de que puedan acceder a servicios de protección, asesoría jurídica, acompañamiento psicológico, entre otros. 

Hoy las tres organizaciones sumamos acciones y capacidades para extender nuestra actuación a más mujeres a favor de su derecho a vivir libres de violencias. 

Si deseas conocer la aplicación, puedes descargarla desde este enlace: http://onelink.to/9j8x2x

¡Juntas hacemos el cambio!

READ MORE
comunicados

OSC´s presentan radiografía de las violencias contra las mujeres en México

  • De septiembre de 2020 a febrero de 2021 fueron asesoradas 530 mujeres, niñas y adolescentes víctimas de  violencias.
  • La Red Nacional de Refugios brindó acompañamiento a más de 11 mil mujeres con sus hijas e hijos en situación de violencias.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), la Red Nacional de Refugios A.C. (RNR) y Católicas por el Derecho a Decidir A.C. (CDD) presentaron una radiografía de las violencias contra las mujeres luego de la campaña #DistanciaSeguraySinViolencias ¡Por una nueva normalidad sin violencias!

Durante la campaña, que inició el 3 de septiembre de 2020 y concluyó el 28 de febrero de 2021, se acompañó a  530 mujeres, niñas y adolescentes víctimas de violencias, a través de asesorías gratuitas vía telefónica. 

Los tipos de violencias que fueron atendidos son: violencia psicológica, principalmente cometida por parte de la pareja de la víctima o por una persona de su ámbito familiar, asimismo se pudo identificar que las mujeres son violentadas por agresores no identificados y en cuarto lugar por funcionarias/os de escuelas.

Destacaron además que en los casos de violencia sexual está es perpetrada principalmente por familiares, pero también por personas desconocidas, tanto en el ámbito familiar como en el espacio laboral.

También fueron acompañados casos de violencia física, los cuales en su mayoría se cometieron por parte de la pareja, por otros  familiares y por personas  desconocidas en el espacio público.

De la misma forma, en el periodo de duración de la campaña fueron asesorados y documentados casos de violencia económica, ejercida principalmente por  las  parejas, otros familiares y  por instituciones públicas.

Si bien en la mayoría de los casos de violencia atendidos las agresiones  fueron cometidas por parte de  las parejas o personas conocidas de la víctima, también fueron atendidos diversos casos de desaparición de mujeres, niñas y adolescentes, así como casos de feminicidio por desconocidos, lo que evidencia que la violencia comunitaria prevalece a pesar de la pandemia por Covid19.

Las edades de las mujeres, niñas y adolescentes que fueron acompañadas osciló entre 1 año y los 76 años de edad, lo que da cuenta de que las violencias ocurren en diferentes momentos del ciclo de vida de las mujeres. Aún así, la mayor parte de la población atendida se encuentra en el rango de los 30 a los 40 años de edad. 

De las 530 mujeres, niñas y adolescentes asesoradas, el 11% se identifica como perteneciente a un pueblo originario y 7.74% habla alguna lengua indígena.

Los estados en donde se ubican las mujeres atendidas fueron: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Estado de México ,Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán, es decir, en 22 distintas entidades de la República. Jalisco, Chiapas y Aguascalientes fueron los estados en donde se atendieron a más mujeres. 

Las mujeres en situación de violencias acompañadas en el marco de la Campaña #DistanciaSeguraySinViolencias se ubican en poblaciones urbanas (3,755 casos), semiurbanas (85 casos) y en zonas rurales (70 casos).

De las mujeres acompañadas 24.29%, se dedican a las actividades del hogar; 22.22% se dedican a actividades profesionales; 19.96% se dedican al comercio; 14.88% son estudiantes; 0.38% se dedican a la agricultura, entre otras actividades.

De acuerdo con los registros de atención, 211 mujeres refirieron haber acudido a otras instancias o instituciones. Al menos el 57.79% de ellas, señaló que en dichas instancias se sintió escuchada pero no se resolvió satisfactoriamente su problema, en tanto que el 33.67% manifestó que no fue escuchada ni atendida. Solo 8.54% estimó que fue escuchada y la situación que la llevó a solicitar la atención se resolvió satisfactoriamente.

El análisis de las asesorías brindadas, nos permite reconocer la prevalencia de las diversas formas de violencias contra las mujeres, así como la diversidad de actores que agreden a las mujeres, niñas y adolescentes en México.

Aunado a las asesorías gratuitas vía telefónica realizadas a 530 mujeres, niñas y adolescentes, la Red Nacional de Refugios, a través de sus más de 75 espacios de protección, redes sociales y líneas telefónicas, atendió a 11,132 mujeres con sus hijas e hijos, en donde el 75% de las víctimas fueron agredidas por sus parejas o ex parejas. 

Como reflejo de la impunidad, el machismo y falta de acceso a la justicia, el 27% de los agresores de las mujeres que solicitaron apoyo a la RNR tenían antecedentes penales, 29% usaban armas de fuego y el 14% contaba con vínculos militares o políticos.  

En los últimos dos meses de 2020, cada hora una mujer se comunicó a la RNR para pedir apoyo ante una situación de violencias y riesgo, de las cuales 4 de cada 100 mujeres reportaron intentos de feminicidio.

El incremento de las violencias de género en los hogares también es una problemática que afecta a las infancias, en los espacios de protección de la RNR se detectó que las hijas e hijos de mujeres víctimas de violencias familiares también habían sufrido diversos tipos de agresiones entre ellas: física con un 27.94%, psicológica con 28.36%, patrimonial con 21.24%, trata infantil con 16.50% y sexual con 5.65%.

Estos hallazgos generan información valiosa para que las autoridades impulsen de manera urgente y coordinada, acciones que puedan inhibir la prevalencia de la violencia de género, promoviendo políticas públicas intersectoriales con perspectiva de género, derechos humanos e interculturalidad.

Si bien la campaña #DistanciaSeguraySinViolencias -realizada con el apoyo del Fondo Canadá para Iniciativas Locales y la Unión Europea- concluyó este 28 de febrero, la labor como defensoras de los derechos humanos y como organizaciones de la sociedad civil, continuará en exigencia de una vida libre de violencia para las mujeres, niñas y adolescentes en México.

Atentamente,

Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF)

Red Nacional de Refugios A.C. (RNR)

Católicas por el Derecho a Decidir A.C. (CDD)

READ MORE
comunicados

“Violencias contra las mujeres, niñas y niños en 2020: datos y testimonios”

  • Atenciones a mujeres víctimas de violencias incrementaron 39% en 2020
  • El 75% de las parejas de las mujeres son sus agresores
  • En los últimos 2 meses de 2020, cada hora una mujer pidió ayuda a la RNR
  • 4 de cada 100 mujeres reportaron intentos de feminicidio
  • Incrementan 300% los rescates a mujeres realizados por la RNR

México enfrentó un 2020 en donde el machismo y la impunidad cobraron la vida de más de tres mil mujeres, niñas y adolescentes. Uno de los años más violentos, en el cual, las violencias contra las mujeres por razones de género tuvieron los índices más altos debido al confinamiento y la ausencia de estrategias integrales e intersectoriales del Estado mexicano para prevenir, atender y erradicar las violencias contra las mujeres y las infancias.

Organizaciones de la Sociedad Civil hacen frente a las violencias contra las mujeres

La Pandemia por Covid-19 no detuvo las violencias contra las mujeres, al contrario, en 2020 la Red Nacional de Refugios (RNR), atendió a través de sus espacios de atención y protección, vía telefónica y redes sociales, a 46,514 personas, lo que representa un incremento del 39% respecto al año anterior.

Ante el aumento de las violencias machistas, decenas de mujeres tuvieron que huir de sus hogares para salvar sus vidas y las de sus hijas e hijas, lo que acrecentó un 300% los rescates realizados por la RNR en 2020, en comparación con 2019, siendo la Ciudad de México, Estado de México y Puebla las entidades en donde se presentaron el mayor número de casos.

Como parte de las acciones integrales e intersectoriales de la RNR, se acompañó de forma especializada a 15,692 personas en redes sociales y líneas telefónicas, reflejando un aumento del 31% en comparación a 2019. La Ciudad de México, el Estado de México y Guanajuato fueron las entidades que reportaron más casos de apoyo, sumando en conjunto 46.54% de las atenciones.

Indiferencia del Estado ante las violencias machistas y por razones de género

En México las mujeres deben enfrentar la impunidad y violencias institucionales al intentar acceder a la justicia y seguridad, 2 de cada 12 mujeres que solicitaron acompañamiento a la RNR ya habían pedido apoyo a una instancia gubernamental pero no recibieron la atención esperada. Muestra clara de la revictimización y la falta de estrategias articuladas.

“Tengo miedo, fui a extender mi orden de protección, la abogada me pregunto si ya me había golpeado de nuevo, le conteste que no, me dijo que entonces no podía renovarlas…necesito llegar golpeada o que me mate para que me las den, te das cuenta de que no es cierto que te apoyan si denuncias” (mujer de 28 años, beneficiaria de Refugio de la RNR).

Este testimonio refleja la falla del Estado, que tiene la obligación de detener cualquier posible situación de riesgo, no se debe esperar a que la vida de una mujer esté comprometida o haya evidencias físicas, recordemos que los feminicidios son el resultado de una serie de violencias que se minimizan e invisibilizan, cientos de veces por las propias autoridades y un sinfín de casos son testigo de esta falla.

Otro reflejo de la impunidad en México es que el 27% de los agresores de las mujeres que solicitaron apoyo a la RNR tenían antecedentes penales y el 29% usaban armas de fuego. Aunado a que el 14% contaba con vínculos militares o políticos, lo que limita la posibilidad de que las víctimas puedan solicitar ayuda.

Pareja, expareja o esposo, principales agresores de las mujeres

De forma histórica las violencias contra las mujeres perpetradas por sus parejas han sido invisibilizadas y normalizadas, justificándose en el amor romántico, sin embargo, el 75.41% de las mujeres que se comunicaron con la RNR informaron que sus esposos, exparejas o novios les violentaron.

El 29.37% informó que sufrieron agresiones psicológicas, 33.50% físicas, mientras 2 de cada 10 mujeres detallaron haber sido víctimas de todos los tipos de violencias, entre ellas la sexual, económica y patrimonial. De septiembre a diciembre de 2020, 4 de cada 100 Mujeres reportaron intentos de feminicidio.

“El miedo me hizo salir, o sea más que nada el miedo que tenía de que me quitaran a mis hijos y que me fuera hacer algo… sufrí todas las violencias, bueno me golpeaba, me insultaba, pues me quiso hasta matar” (mujer de 20 años, beneficiaria de Refugio de la RNR).

Infancias robadas: niñas y niños víctimas de violencias familiares

Lo hogares mexicanos están distantes de ser espacios seguros para las niñas y niños, 4 de cada 10 mujeres con hijas e hijos apoyadas por la RNR informaron que las y los infantes también habían sido víctimas de violencias.

“Cuando salimos de la casa mi pequeña venía con un llanto que me arrancaba el alma, la grande no decía nada, tenía la vista perdida, yo estaba muy confundida, tenía miedo de saber si era real que iría a un lugar seguro… llegamos al centro y mi hija rompió el silencio, dijo “aquí no nos encontrará” abrazo a su hermana, quien se quedó dormida, sentí tanto alivio…lloré hasta dormirme” (mujer de 31 años, usuaria de Casa de Emergencia de la RNR).

En los espacios de protección y atención se detectó que las niñas y niños habían sufrido diversos tipos de violencias entre ellas: física con un 27.94%, psicológica con 28.36%, patrimonial con 21.24%, trata infantil con 16.50% y sexual con 5.65%

Espacios de esperanza: lugares que restituyen derechos y previenen feminicidios

La Red Nacional de Refugios cuenta con 75 espacios de protección y atención a nivel nacional, que durante 2020 incrementaron sus atenciones 44%, en comparación a 2019, acompañando de forma integral y especializada a 30,822 mujeres, niñas y niños, restituyendo sus derechos, promoviendo el empoderamiento y creando proyectos de vida libres de violencias.

“El refugio significó para mi volver a nacer, reconocerme como persona, ahora veo mi valor como mujer, soy más que cuerpo, fue difícil aceptar la marca que me dejo el ácido y saber que soy valiosa por lo que pienso…me siento tranquila…veo una vida nueva con amor para mí y ganas de aprender” (mujer de 19 años, beneficiaria de Refugio de la RNR).

Las violencias afectan a las mujeres, niñas y niños en todas sus diversidades, 4 de cada 100 mujeres que recibieron atención integral en los espacios de protección de la RNR son extranjeras, 2 de cada 100 mujeres son de comunidades indígenas y, una de cada 100 mujeres es migrante. Lo que refleja la importancia de crear estrategias intersectoriales de atención que tengan como eje la perspectiva de género, derechos humanos e interculturalidad.

Las voces de las mujeres y cada número aquí plasmado representan una historia que nos llevan a enfatizar que ningún tipo de violencia contra las mujeres está contenida…necesitamos un Estado de Derecho pleno y garante del ejercicio y goce de todos los derechos para todas las mujeres y niñas, para que vivan, sean libres, estén seguras y sin miedos. Exigimos un gobierno que contemple a las mujeres como eje de incidencia en su agenda y que arranque el patriarcado y la impunidad de cada una de sus instituciones en los tres órdenes de gobierno y en las 32 entidades federativas, solamente así podremos hablar de una verdadera transformación.

¡Ni una más! ¡No más omisiones e impunidad!

Atentamente
Red Nacional de Refugios A.C.

Ciudad de México, 4 de febrero de 2021

comunicacion@rednacionalderefugios.org.mx

56.74.96.95 ext. 105 y 107 Facebook: /RedNacionaldeRefugiosAC Twitter: @RNRoficial Instagram: @RedRefugiosMx

READ MORE