Modelo de Atención Integral
Nuestro Modelo Integral de Protección y Restitución de Derechos
En la Red Nacional de Refugios desarrollamos un modelo especializado que coloca a las mujeres, niñas y niños en el centro de cada decisión, reconociéndoles como sujetas de derechos y protagonistas de sus propios procesos de recuperación, autonomía y construcción de una vida libre de violencias.
Nuestro modelo integra acciones de prevención, protección, atención especializada, restitución de derechos e incidencia, articulando diversos espacios, disciplinas y sectores para brindar respuestas integrales frente a las violencias contra las mujeres.
Se trata de un modelo vivo, que evoluciona de manera permanente a partir de la evidencia, la experiencia acumulada durante más de 27 años y las nuevas realidades que enfrentan las mujeres y sus comunidades.
Los pilares de nuestro modelo
- Las mujeres, niñas y niños al centro
Reconocemos a las mujeres, niñas y niños como sujetas de derechos, con capacidad para participar activamente en las decisiones sobre sus vidas, fortaleciendo su autonomía, ciudadanía y acceso pleno a sus derechos humanos.
- Acompañamiento integral y especializado
Nuestro modelo articula distintos espacios especializados de prevención, atención, protección y acompañamiento que responden a las diversas necesidades y momentos que viven las mujeres y sus familias.
- Centros de Atención Externa
- Casas de Emergencia
- Refugios
- Casas de Transición
- Articulación e incidencia
Trabajamos de manera coordinada con instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales, academia, colectivos feministas, activistas, comunidades y otros actores estratégicos para fortalecer la protección, prevenir feminicidios e impulsar políticas públicas que garanticen los derechos de las mujeres.
- Transformación y autonomía
Cada proceso busca fortalecer la autonomía física, emocional, social y económica de las mujeres, promoviendo la restitución de derechos, la construcción de proyectos de vida libres de violencias y la transformación de las condiciones estructurales que las generan.
El Modelo de Atención Integral de la Red Nacional de Refugios se construye a partir del trabajo articulado entre espacios especializados, equipos multidisciplinarios y comunidades comprometidas con garantizar el derecho de las mujeres, niñas y niños a una vida libre de violencias.

Centros de Atención Externa
Los Centros de Atención Externa son, para muchas mujeres, el primer lugar donde encuentran escucha, orientación y acompañamiento libre de juicios. Constituyen la puerta de entrada a los espacios de protección y un espacio abierto donde cada mujer puede hablar sobre la violencia que vive en condiciones de confidencialidad, seguridad, respeto a sus derechos humanos y de forma totalmente gratuita.
Aquí, un equipo especializado brinda atención psicológica, jurídica y social para valorar cada situación de manera integral. No todas las mujeres requieren el mismo tipo de intervención; por ello, junto con cada una se construye un plan de actuación que responde a sus necesidades, fortalece su autonomía y prioriza su seguridad.
Dependiendo del nivel de riesgo, el acompañamiento puede incluir atención ambulatoria tanto para la mujer y, en su caso sus hijas e hijos, el ingreso a una Casa de Emergencia, un Refugio o una Casa de Transición, siempre desde una decisión informada y respetando el ritmo de cada mujer.
Además de atender situaciones de violencia, estos espacios promueven procesos de autonomía mediante el fortalecimiento de capacidades, el ejercicio de derechos, la construcción de redes de apoyo y el cuestionamiento de las desigualdades estructurales que sostienen las violencias contra las mujeres.
También brindan seguimiento integral a las mujeres y, en su caso sus hijas e hijos que egresan de un Refugio.

Línea telefónica 24 horas
La línea telefónica de la Red Nacional de Refugios es un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
A través del 800 822 44 60 (nacional) y de los teléfonos 55 5674 9695 y 55 5243 6432 para Ciudad de México y zona metropolitana, profesionales especializadas brindan atención en crisis, escucha activa, orientación y acompañamiento a mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
Cada llamada es atendida desde un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Dependiendo de las necesidades y del nivel de riesgo, también se realizan referencias y contrarreferencias con refugios e instituciones públicas, académicas y de la sociedad civil para garantizar una atención integral.


Casa de Emergencia
Las Casas de Emergencia son espacios seguros y confidenciales de atención inmediata para mujeres que enfrentan una situación de riesgo y necesitan salir de manera urgente del contexto de violencia.
Muchas llegan sin haber podido preparar una salida, sin pertenencias, sin recursos económicos o después de haber perdido el contacto con sus redes de apoyo debido al aislamiento ejercido por la persona agresora. En estos casos, las Casas de Emergencia ofrecen protección inmediata, alojamiento temporal y acompañamiento interdisciplinario mientras se construye, junto con cada mujer, la mejor alternativa para continuar su proceso.
Durante este periodo, que generalmente es de hasta 72 horas, se realiza una valoración integral, se fortalece el plan de seguridad y, cuando es necesario, se gestiona el ingreso a un Refugio, una Casa de Transición o la vinculación con una red de apoyo segura.
Las Casas de Emergencia permiten activar respuestas rápidas sin comprometer la confidencialidad de los Refugios, fortaleciendo así los mecanismos de protección para mujeres, niñas y niños.


Refugios
Los Refugios son espacios confidenciales y anónimos, especializados y gratuitos que brindan protección a mujeres víctimas de violencia y, en su caso, de sus hijas e hijos.
Más que un lugar donde permanecer temporalmente, son espacios donde se restituyen derechos, se fortalece la autonomía y se construyen las condiciones necesarias para vivir una vida libre de violencias.
Su modelo integral de atención incluye acompañamiento psicológico, jurídico, médico, social, educativo y psicopedagógico, así como actividades para fortalecer la autonomía económica, el desarrollo personal, el bienestar emocional y la reconstrucción del proyecto de vida.
Cada proceso se desarrolla desde un enfoque feminista, de derechos humanos, perspectiva de género, interculturalidad y no revictimización.
Los Refugios constituyen uno de los mecanismos de protección más eficaces para prevenir feminicidios y otras consecuencias graves derivadas de la violencia. Su existencia responde a compromisos asumidos por el Estado mexicano en instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer -CEDAW- y la Convención de Belém do Pará, así como a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia – LGAMVLV-.
La Red Nacional de Refugios impulsa, fortalece y articula un modelo integral que va más allá de lo plasmado en la LGAMVLV desde hace más de dos décadas, resultado de la escucha y acompañamiento directo a las mujeres, niñas y niños, que identifica sus necesidades, promoviendo estándares de calidad, ética, transparencia, calidez y seguridad en cada uno de los espacios que integran la RNR.


Casas de Transición
Las Casas de Transición son espacios confidenciales y gratuitos que acompañan a las mujeres en el paso hacia una vida independiente y libre de violencia.
Están dirigidas a mujeres y, en su caso sus hijas e hijos, que han concluido su proceso en un Refugio o que, tras la valoración realizada en un Centro de Atención Externa o una Casa de Emergencia, requieren un espacio seguro para fortalecer su autonomía sin encontrarse en un riesgo que haga necesario el ingreso a un Refugio.
Durante aproximadamente seis meses, cada mujer desarrolla un proyecto personalizado que integra objetivos de vivienda, empleo, educación, salud, fortalecimiento emocional, redes de apoyo y ejercicio pleno de sus derechos.
La intervención articula acompañamiento psicológico, social, educativo y laboral para favorecer la incorporación a la vida comunitaria y el ejercicio de una ciudadanía plena.
Las Casas de Transición representan el puente entre la protección y la autonomía, permitiendo que las mujeres construyan un proyecto de vida sostenible y libre de violencias.


- 1. Centro de Atención Externa
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Centros de Atención Externa
Los Centros de Atención Externa son, para muchas mujeres, el primer lugar donde encuentran escucha, orientación y acompañamiento libre de juicios. Constituyen la puerta de entrada a los espacios de protección y un espacio abierto donde cada mujer puede hablar sobre la violencia que vive en condiciones de confidencialidad, seguridad, respeto a sus derechos humanos y de forma totalmente gratuita.
Aquí, un equipo especializado brinda atención psicológica, jurídica y social para valorar cada situación de manera integral. No todas las mujeres requieren el mismo tipo de intervención; por ello, junto con cada una se construye un plan de actuación que responde a sus necesidades, fortalece su autonomía y prioriza su seguridad.
Dependiendo del nivel de riesgo, el acompañamiento puede incluir atención ambulatoria tanto para la mujer y, en su caso sus hijas e hijos, el ingreso a una Casa de Emergencia, un Refugio o una Casa de Transición, siempre desde una decisión informada y respetando el ritmo de cada mujer.
Además de atender situaciones de violencia, estos espacios promueven procesos de autonomía mediante el fortalecimiento de capacidades, el ejercicio de derechos, la construcción de redes de apoyo y el cuestionamiento de las desigualdades estructurales que sostienen las violencias contra las mujeres.
También brindan seguimiento integral a las mujeres y, en su caso sus hijas e hijos que egresan de un Refugio.

Línea telefónica 24 horas
La línea telefónica de la Red Nacional de Refugios es un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.
A través del 800 822 44 60 (nacional) y de los teléfonos 55 5674 9695 y 55 5243 6432 para Ciudad de México y zona metropolitana, profesionales especializadas brindan atención en crisis, escucha activa, orientación y acompañamiento a mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
Cada llamada es atendida desde un enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Dependiendo de las necesidades y del nivel de riesgo, también se realizan referencias y contrarreferencias con refugios e instituciones públicas, académicas y de la sociedad civil para garantizar una atención integral.


- 2. Casa de Emergencia
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Casa de Emergencia
Las Casas de Emergencia son espacios seguros y confidenciales de atención inmediata para mujeres que enfrentan una situación de riesgo y necesitan salir de manera urgente del contexto de violencia.
Muchas llegan sin haber podido preparar una salida, sin pertenencias, sin recursos económicos o después de haber perdido el contacto con sus redes de apoyo debido al aislamiento ejercido por la persona agresora. En estos casos, las Casas de Emergencia ofrecen protección inmediata, alojamiento temporal y acompañamiento interdisciplinario mientras se construye, junto con cada mujer, la mejor alternativa para continuar su proceso.
Durante este periodo, que generalmente es de hasta 72 horas, se realiza una valoración integral, se fortalece el plan de seguridad y, cuando es necesario, se gestiona el ingreso a un Refugio, una Casa de Transición o la vinculación con una red de apoyo segura.
Las Casas de Emergencia permiten activar respuestas rápidas sin comprometer la confidencialidad de los Refugios, fortaleciendo así los mecanismos de protección para mujeres, niñas y niños.


- 3. Refugios
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Refugios
Los Refugios son espacios confidenciales y anónimos, especializados y gratuitos que brindan protección a mujeres víctimas de violencia y, en su caso, de sus hijas e hijos.
Más que un lugar donde permanecer temporalmente, son espacios donde se restituyen derechos, se fortalece la autonomía y se construyen las condiciones necesarias para vivir una vida libre de violencias.
Su modelo integral de atención incluye acompañamiento psicológico, jurídico, médico, social, educativo y psicopedagógico, así como actividades para fortalecer la autonomía económica, el desarrollo personal, el bienestar emocional y la reconstrucción del proyecto de vida.
Cada proceso se desarrolla desde un enfoque feminista, de derechos humanos, perspectiva de género, interculturalidad y no revictimización.
Los Refugios constituyen uno de los mecanismos de protección más eficaces para prevenir feminicidios y otras consecuencias graves derivadas de la violencia. Su existencia responde a compromisos asumidos por el Estado mexicano en instrumentos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer -CEDAW- y la Convención de Belém do Pará, así como a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia – LGAMVLV-.
La Red Nacional de Refugios impulsa, fortalece y articula un modelo integral que va más allá de lo plasmado en la LGAMVLV desde hace más de dos décadas, resultado de la escucha y acompañamiento directo a las mujeres, niñas y niños, que identifica sus necesidades, promoviendo estándares de calidad, ética, transparencia, calidez y seguridad en cada uno de los espacios que integran la RNR.


- 4. Casa de Transición
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Casas de Transición
Las Casas de Transición son espacios confidenciales y gratuitos que acompañan a las mujeres en el paso hacia una vida independiente y libre de violencia.
Están dirigidas a mujeres y, en su caso sus hijas e hijos, que han concluido su proceso en un Refugio o que, tras la valoración realizada en un Centro de Atención Externa o una Casa de Emergencia, requieren un espacio seguro para fortalecer su autonomía sin encontrarse en un riesgo que haga necesario el ingreso a un Refugio.
Durante aproximadamente seis meses, cada mujer desarrolla un proyecto personalizado que integra objetivos de vivienda, empleo, educación, salud, fortalecimiento emocional, redes de apoyo y ejercicio pleno de sus derechos.
La intervención articula acompañamiento psicológico, social, educativo y laboral para favorecer la incorporación a la vida comunitaria y el ejercicio de una ciudadanía plena.
Las Casas de Transición representan el puente entre la protección y la autonomía, permitiendo que las mujeres construyan un proyecto de vida sostenible y libre de violencias.



