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LA EDUCACIÓN DE LAS NIÑAS, UN DERECHO IRRENUNCIABLE

Hacer reflexiones de manera habitual acerca de la condición de las mujeres y en particular de las niñas, nos lleva a retomar análisis actuales acerca de las situaciones a las que se enfrentan. En esta ocasión, la Red Nacional de Refugios retoma las siguientes notas como parte de una reflexión profunda acerca de la educación de las niñas en México y el mundo. Los textos se retoman literal de sus autorías, invitando al público a realizar sus análisis y propuestas en torno a esta brecha de género.

 

La educación de las niñas y las mujeres, un derecho irrenunciable, una cuestión de justicia (1)

 

El año 2015, fue un momento histórico: Se cumplieron 20 años de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, hoja de ruta para la materialización de los derechos de las mujeres, y la fecha fijada para el cumplimiento de los Objetivos de la Educación para Todos (EPT) y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). A día de hoy todavía queda mucho por hacer para que los derechos humanos de las mujeres y las niñas no sean vulnerados.

 

En cuanto a educación se refiere, en el año 2000, las niñas representaban el 58% de la población en edad de cursar educación primaria que estaba fuera de la escuela,

actualmente suponen el 54%. Aún no hemos sido capaces de suprimir las disparidades entre sexos en la enseñanza primaria y secundaria y lograr la igualdad de género en la educación. Los obstáculos más relevantes son la pobreza, las prácticas sociales discriminatorias, la lejanía de los centros escolares para las personas que viven en zonas rurales, los matrimonios forzados, la falta de instalaciones de saneamientos adecuadas que hace que las mujeres y las niñas sean más vulnerables a la violencia, o vivir en entornos escolares peligrosos y violentos por conflictos armados. La mayoría de las niñas que no van al colegio viven en África Subsahariana. En Burkina Faso por ejemplo, sólo el 27% de las niñas que viven en zonas rurales van al colegio.

 

 

Desde “Entreculturas” creemos que el Estado tiene un papel fundamental en promover políticas y estrategias adecuadas para lograr una educación de calidad para niñas y mujeres. Algunas de estas políticas son:

 

 

-Asegurar una inversión adecuada que permita una intervención integral, sistémica, que tenga impacto en todos los obstáculos que impiden la educación de las mujeres y niñas.

-Acortar las brechas producidas por la pobreza y la exclusión y hacer que la educación sea de igual calidad para todos y todas.

-Revisar la estructura y el funcionamiento general del sistema educativo, erradicando cualquier forma de discriminación e incluyendo ejes transversales para la equidad de género.

-Una buena escuela va asociada a un buen proyecto de comunidad.

-Coherencia entre los códigos éticos de la escuela y los códigos éticos que desarrolla la convivencia cotidiana.

-Garantizar una buena formación de los docentes en perspectiva de género, ciudadanía y democracia.

-Asegurar características inclusivas en la escuela como: infraestructuras adecuadas, contenidos y materiales educativos comprometidos con la igualdad de género y que sean espacios de reeducación de las relaciones entre hombre y mujeres eliminando los roles tradicionales.

 

Para la consecución plena del derecho a la igualdad en el mundo, son necesarias sociedades que trabajen en pro de dicho derecho y a favor del empoderamiento de las mujeres. Está ampliamente reconocido por la comunidad internacional, que los países con mayor igualdad entre hombres y mujeres experimentan progresos en diferentes ámbitos como mayor crecimiento económico, erradicación de la pobreza, desarrollo sostenible y acuerdos de paz más duraderos.

 

 

 Niñas sin acceso a la educación: Unesco (2)

 

En la actualidad, a las niñas se les sigue negando el derecho a la educación, a pesar de los avances registrados en los últimos años, afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Según datos del Instituto Estadística de la UNESCO, de persistir la tendencia actual, 16 millones de niñas de entre 6 y 11 años nunca irán a la primaria, el doble que los

niños.

 

 

 “Nunca alcanzaremos los Objetivos de Desarrollo Sostenible si no logramos vencer la discriminación y la pobreza que paralizan las vidas de las niñas y las mujeres de generación en generación”, afirmó la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova.

 

“Debemos trabajar en todos los niveles, desde la base social hasta los dirigentes mundiales, para hacer de la equidad y la integración los ejes de toda política, de modo que todas las niñas, cualesquiera sean sus circunstancias, vayan a la escuela, prosigan los estudios y lleguen a ser

ciudadanas emancipadas”.

 

Las regiones donde la desigualdad es mayor son los Estados Árabes, el África subsahariana y el Asia Meridional y Occidental.

En el África subsahariana, se calcula que 9.5 millones de niñas nunca asistirán a la escuela. En Asia Meridional y Occidental, el 80% de las niñas, sin escolarizar, nunca recibirán educación formal, en comparación con el 16% de los niños. Unos cuatro millones de niñas padecen esta

situación, frente a casi un millón de niños.

 

Por su parte, Silvia Montoya, Directora del Instituto de Estadística de la UNESCO, señaló que “los datos indican que las niñas que consiguen empezar los estudios primarios y logran ingresar en la enseñanza secundaria tienden a obtener

mejores resultados que los niños y prosiguen luego los estudios”.

 

La educación de mujeres y niñas (3)

 

En México, como en otros países latinoamericanos, muchas niñas también enfrentan retos para acceder a la educación. Chusi, por ejemplo, de 10 años camina todos los días 20 minutos para llegar a la escuela en Tuxtla Gutiérrez. Y Juanita, en la costa de Guerrero, se levanta a las 4 de la mañana para cocinar, limpiar y cuidar a sus hermanos, trabajar en el campo 7 horas, y luego asistir al cuarto año de primaria, a 10 km. de su casa.

 

Es ocasión para revisar los avances y retos de los Objetivos del Milenio, que contienen metas e indicadores sobre la situación de

 las mujeres. Hago un breve repaso de los educativos.

 

El segundo Objetivo del Milenio plantea

asegurar que tod@s terminen la primaria. De acuerdo con el Informe 2013 del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, la escolarización alcanzó 90% en 2011, pero la tasa de crecimiento ha perdido dinamismo y es muy probable que no se alcance la meta para 2015. Respecto del tercer Objetivo, eliminar la desigualdad de sexos en primaria y secundaria para 2005, y en todos los niveles educativos para 2015, el Informe señala que está cerca la paridad en la primaria, pero que sólo en 2 de 130 países se ha logrado la meta para todos los niveles educativos. El Informe aclara que estos resultados son un promedio global y que la pobreza, el género, el lugar de residencia y los patrones socioculturales explican avances y pendientes en cada país.

 

En México, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el promedio nacional de educación es de 8.6

años -ligeramente debajo del Objetivo 2 del Milenio-, aunque con variaciones significativas entre estados (desde 10.5 años en el D.F. y 9 en Colima, hasta 6.7 en Chiapas). También hay diferencias según el género: por ejemplo, mientras que el rezago educativo en los hombres mayores de 15 años es de 40%, entre las mujeres

alcanza 42%. Asimismo, frente a 6 de cada 100 hombres mayores de 15 años que no saben leer ni escribir, el número de mujeres analfabetas es de 8 por cada 100.

 

Alcanzar los objetivos de educar a las mujeres es clave para el desarrollo integral de cualquier sociedad. Según el Fondo para la Población de las Naciones Unidas, si aumenta en 1% el número de niñas que terminan la secundaria, el crecimiento económico mundial se incrementará en 0.3%. Y, como señala Phumzile Mlambo- Ngcuka, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas “si conseguimos que las niñas permanezcan en la escuela más tiempo con una educación de calidad, reduciremos la desigualdad y potenciaremos un crecimiento económico inclusivo”.

 

(1) Entreculturas, 2015. Rescatado en http://cooperacionib.org/8marzo2.php

(2) Verónica Garduño, 2016. Rescatado en http://www.educacionfutura.org/ninas-sin-acceso-a- la-educacion-unesco

(3) María de los Ángeles Mascott, 2016. Rescatado en http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/la-educacion- de-mujeres-y-ninas.html

 

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